exitosa jornada de entrenamientos carabobo
MÁS DE MIL PERSONAS ASISTEN A ENTRENAMIENTO DE “VISIÓN REINO” EN CARABOBO

El pasado viernes 26 y sábado 27 de octubre, la Iglesia Cristiana Maranatha Valencia fue sede  para el primer entrenamiento “Visión Reino” en Carabobo, donde más de mil  personas se dieron cita para incorporarse a esta iniciativa espiritual inspirada por Dios y que busca levantar en la nación a 500 mil intercesores y 1 millón de evangelizadores con el fin de alcanzar, mediante la evangelización, a toda Venezuela para Cristo.

 Con la asistencia de pastores de distintos municipios del estado Carabobo, acompañados por miembros representantes de las diversas denominaciones cristianas se realizó la jornada de dos días, en los cuales se impartió a los participantes la visión encomendada, animándolos a unirse como iglesia con el propósito de evangelizar sin egoísmos ni competencias, sino con el objetivo de lograr un cambio profundo y verdadero en  toda la nación gracias a Jesús.

 Durante el entrenamiento se enfatizó que la labor de predicar a través de “El Evangelio Cambia”  esta enfocada en transmitir el mensaje de Salvación por medio de Jesús  y llevar a las ciudades, el estado y la nación a Cristo. Asimismo se recalcó que “Visión Reino” no persigue el crecimiento de una denominación en particular. “Antes, las iglesias pequeñas, veíamos a las grandes congregaciones como el enemigo, pero ahora entendemos que la fuerza de estas iglesias  pueden ser la ayuda para alcanzar nuestras bendiciones, todos necesitamos de todos.” Expresaron diversos pastores asistentes al entrenamiento.

Con mucha pasión, después de un clamor por las almas y pedir al Señor, en la iglesia,  denuedo para predicar la palabra como es debido, el sábado en horas de la tarde, como cierre del entrenamiento, se realizó una gran invasión evangelística a la comunidad Boca de Río de la Parroquia Rafael Urdaneta del municipio Valencia. La población de esta comunidad abrió sus puertas a los evangelizadores y asistió a la presentación de obras de teatro en las calles, confesando a Cristo como Señor y Salvador de sus vidas, en medio de una hermosa presencia de Dios que llenó de paz y alegría el lugar, gran cantidad de niños y madres agradecidas por la labor realizada de mostrarles a Jesús.